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Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias – Kilimanjaro 2005

15 Dic 2005

2 Dic 2005

28 Nov 2005

27 Nov 2005

26 Nov 2005

25 Nov 2005

18 Nov 2005


Yo subí al Kilimanjaro por una mujer

La ascensión de la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 a la cima más alta de África

Texto: Ángel Alonso

S/C de Tenerife

Llevo varias expediciones y he organizado y dirigido mis últimas siete, pero sabía que esta última, la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias Kilimanjaro 2005, iba a ser algo muy especial.

Hasta el momento, en ninguna de mis anteriores experiencias expedicionarias había llevado en el grupo a ninguna mujer, quizás por brutalidad mental propia, al considerarlo, como los antiguos marinos, de mal fario... Pero me apetecía el reto y me interesaba muchísimo vivir la experiencia de dirigir a un grupo de cuatro mujeres en una expedición de nivel medio. Para ello, además de conseguir los apoyos institucionales necesarios y el también, a veces no lo siempre suficientemente valorado, esfuerzo económico de los patrocinadores, hacía falta conseguir a cuatro mujeres... Cuatro caras anónimas reunidas por un anuncio de expedición y dispuestas a conseguir su pasaporte a la aventura mediante unas pruebas de selección organizadas por el Club de Exploración y Aventura de España 1997. Se realizan dichas pruebas y las flamantes expedicionarias ya tienen rostro y nombre, Rosa María Macías, Sandra López, Verónica Díaz y Vianney González. Son chicas muy distintas entre sí, pero el equipo de monitores considera que, además de estar en una estupenda forma física y mental, se complementan... La idea es no sumar individualidades sino el formar un grupo compacto.

Tras las pruebas me reúno con las chicas, hablamos, preparamos el viaje, ultimamos el plan de vacunas... Son valientes, me da la sensación de que realmente no saben en lo que se han embarcado pero están seguras de que quieren hacerlo. Primeras apariciones públicas y el nerviosismo en alguna de ellas acentúa su timidez... Mejor así empezar por el principio y, poco a poco, ir ganando en seguridad y madurez.

Llega el momento de la partida. No es multitudinaria. Tan sólo tres madres y una hermana. Parece que todo va bien, no se han olvidado nada y parecen listas para partir. ¿Lo están realmente? La realidad era que me iba a la selva y a una montaña de casi seis mil metros con cuatro jóvenes y con la enorme responsabilidad de devolverlas sanas y salvas a sus familias. Iba a hacer falta echar mano de experiencia y mantener la concentración para, con poco tiempo, tratar de formar a cuatro expedicionarias capaces de cumplir el objetivo que nos habíamos propuesto.

Tiré de Rafael Hernández, el bueno de Rafa. El sería el responsable de filmación de la expedición, a la vez que aportaría al grupo su gran experiencia montañera. Rafa es un tipo importantísimo en cualquier expedición, aporta experiencia, sosiego, trabajo y colaboración, no da problemas y siempre está dispuesto a asumir responsabilidades... Pues las iba a asumir, iba a compartir conmigo la mía no sólo en la filmación, sino también allí donde más falta me hacía: en la montaña, el último día de ascensión con las chicas.

La suerte estaba echada, aunque con ciertos temores, confiaba en el trabajo de los expertos del Club de Exploración y del equipo de monitores de las pruebas de selección, con Paco Cobas a la cabeza.

Ya estábamos en Tanzania y todo había ido muy bien durante la aproximación al último campamento de altura. Aunque habíamos viajado en la época conocida como "de las pequeñas lluvias", lo cierto es que la meteorología nos estaba tratando muy bien. Eran casi las ocho de la tarde del lunes 28 de noviembre, la marcha de la jornada de ese día ya superaba las once horas de duración y acabábamos de llegar a Barafu Camp (4.600 m), la última estación en nuestro ascenso a la cumbre más alta de África.

Durante las últimas horas de luz, el Kilimanjaro se nos había mostrado en todo su esplendor. El sonido del viento entre sus nieves permanentes y sus glaciares, actuaba sobre nosotros como un imán y parecía llamarnos a cada uno por nuestro nombre... El gran juego estaba a punto de comenzar... Quien aceptase el reto tenía mucho por lo que esforzarse. El que lo consiguiera, en Uhuru Peak (5.895 m), la cima más alta del Kilimanjaro, le esperaba la gloria, el más exquisito manjar que puede degustar un ser humano. En contrapartida había que derrochar mucho esfuerzo, mucho talento y también tener suerte con los imprevistos o aquello que no se puede controlar. En definitiva, habría que vivir una aventura, una experiencia apasionante capaz de recargar nuestro espíritu con una inyección extra de vida.

Eran las once y media de la noche, la hora marcada para iniciar el ascenso hacia la cima. El viento sacude las tiendas y parece que se las va a llevar volando. El cielo, sin luna, está cuajado de estrellas... Hace mucho frío... Rosa Macías, que en la última jornada de aproximación no se había encontrado muy bien, optó por quedarse en el campamento haciendo la cobertura, el resto del grupo se encaminó hacia la montaña. El equipo de ascensión estaba formado por Sandra López, Verónica Díaz, Vianney González, el cámara de filmación Rafael Hernández, dos guías de altura y un porteador que acompañaba a quien escribe este artículo.

Todo comenzó con la excitación y la seriedad con las que deben de afrontarse estas cosas. La ascensión trascurría con normalidad, acompañada por un fuerte viento, hasta que las chicas empezaron a notar los efectos del frío. Al cabo de un rato de haber iniciado la marcha, Vianney empezó a padecer los rigores de las bajas temperaturas en manos y pies, por lo que hubo que frotarle y darle calor corporal en todas y cada una de sus extremidades para evitar que la cosa fuera a mayores. Para evitar que el resto del grupo se retrasara y pasara más frío de la cuenta, se optó por mandar hacia arriba a Rafael, Sandra, Verónica y Eric, el segundo guía. Yo me quedaba con Vianney, Onex, el primer guía, y Coruman, el porteador que me acompañaba y que transportaba té caliente, el botiquín y material auxiliar para la ascensión.

Seguimos subiendo "pole, pole", como dicen los nativos y que es como hay que subir esta montaña, pero las paradas con Vianney para recuperar, de cuando en cuando, manos y pies, se hacían cada vez más frecuentes. Aún así, todavía continuamos un buen tramo hasta que, a mi juicio Vianney empezó a entrar en hipotermia. Tenía muchísimo frío por todo el cuerpo. Había que tomar una decisión y pedí por radio a Rosa, en el campamento, que enviase por detrás a un porteador con un par de sacos de plumas y más té caliente, por si acaso Vianney no se recuperaba y tenía que pasar toda la noche resguardada en la montaña.

Después de sentármela encima de mí, abrigarla muy bien y frotarle todo el cuerpo hasta conseguir que entrase en calor, le pregunté a Onex, el primer guía, que si más arriba de la ruta de ascensión habría algún lugar más resguardado del viento que en donde estábamos y en el que, por tanto, hiciese menos frío. El me contestó afirmativamente, por lo que le pedí que se llevase rápidamente a Vianney hacia arriba para que estuviese lo más resguardada posible, mientras por detrás ya llegaría yo con Coruman y Samuel que era el otro porteador que venía por detrás con los dos sacos y más té caliente...

El caso es que mi porteador y yo continuamos subiendo por la montaña, lógicamente preocupados por el estado de Vianney y esperando encontrárnosla pasando frío en algún recodo de la ruta de ascensión o al resguardo de un grupo de rocas... Pero eso no ocurrió. Continuamos subiendo toda la noche pero no había señal alguna de Vianney ni de Onex el guía. Por delante, a algo más de media hora, el grupo de Rafa, Sandra, Verónica y Eric, subía a su ritmo sin más complicaciones que el de ir realizando pequeñas paradas para que Eric, el segundo guía que no tenía su noche, pudiera vomitar de cuando en cuando. Al fin y al cabo todo iba bien... Bueno no todo... Seguía sin saber nada de Vianney y esa preocupación fue la que continuó tirando de mí hacia arriba.

Antes de comenzar la ascensión mi intención era situarme en la montaña, apoyar al grupo en todo lo necesario y, una vez que todo estuviera ya organizado, volverme al campamento con Rosa para que no estuviera sola. Sin embargo las circunstancias eran otras y había que seguir luchando hasta que Vianney y todas las demás chicas estuviesen a salvo. Empezaba a estar cansado pero mi cabeza enviaba fuerzas a mis pies que me seguían llevando hacia arriba a un ritmo que, estaba seguro, no iba a ser capaz de mantener durante el resto de la noche. De cuando en cuando me paraba brevemente para recuperar el aliento y escudriñar el horizonte hacia el Este en busca de las primeras luces del que esperaba como el gran aliado, el Sol.

Por fin amaneció, miré hacia arriba y pude ver por delante de mí, a unos treinta minutos de diferencia, al grupo de Rafa, Sandra, Verónica y Eric. Saqué los prismáticos y observé con detenimiento toda la ruta hacia arriba en busca de Vianney, pero no la veía... Trataba de pensar qué podía haber ocurrido y calculando en donde podría estar, pero nada... Estaba absorto en mi preocupación cuando de pronto me dio por mirar con los prismáticos a lo alto del borde del cráter del Kilimanjaro y fue cuando ví a un punto amarillo que daba saltitos, se sentaba y se volvía a levantar buscando los primeros rayos de sol... Por su forma de moverse me recordó a una auténtica mona, una mona que me hinchó el corazón de alegría y me vació los pies de energía... ¡Vianney estaba arriba y estaba bien! Después de tomar la decisión de que Onex la subiera para arriba lo más deprisa posible, Vianney había entrado en calor y recuperado su energía física. Se encontró bien y adelantaron al grupo de Rafa y las chicas por un lugar en el que no se encontraron y continuaron hacia delante. A las cinco de la mañana Vianney ya estaba arriba en el borde del volcán, el resto del grupo llegó sobre las siete y cuarto, y un servidor consiguió llegar "hecho puré", pero llegué sobre las ocho.

Al llegar arriba recuerdo que, sin aire, me fui abrazando con todo el que se me ponía por delante, pero yo buscaba a Vianney. Me acerqué a ella y hubiera querido abrazarla, estrujarla y besarla por la alegría que tenía al verla, pero recuerdo que lo que hice fue regañarla por imprudente. Más tarde todos juntos recorrimos el borde del volcán del Kilimanjaro hasta Uhuru Peak (5.895 m), la cima más alta de África. Eran las ocho y media de la mañana y todos nos dejamos contagiar por la alegría del momento, sabedores de estar viviendo un momento maravilloso e irrepetible en nuestras vidas.

Fue un tiempo después, ya en la tranquilidad de un campamento a 3.600 metros de altura, cuando pude reflexionar sobre la ascensión y lo que allí había ocurrido. Todo el mundo había sido valiente y cada uno había cumplido con su trabajo. Rosa, Rafa, Sandra, Verónica, los guías, los porteadores y Vianney... Vianney había sido un caso aparte... Me sentía mal, es como si el entrenador del Real Madrid regañase a Ronaldo por meter goles. Vianney hizo lo que tenía que hacer y había demostrado ser una mujer muy valiente y especialmente dotada para el alpinismo. Recuperarse de un principio de hipotermia y subir en cinco horas sacando dos horas y cuarto al resto del grupo (a mi me sacó tres horas), no está al alcance de cualquiera.

Pensé en las primeras imágenes que observé de Vianney a través de los prismáticos y llegué a la conclusión de que no eran los movimientos de una mona con aspecto frágil y gracioso, sino que en realidad eran los movimientos felinos y seguros de una leona... Vianney es una leona de montaña, de espíritu libre, que tiene cualidades y facultades para conseguir cualquier cosa que se proponga y que, por supuesto, desde el Club de Exploración y desde el Equipo de Objetivo: La Luna vamos a intentar ayudarla en todo aquello que podamos.

A pesar de mis dudas iniciales, tengo que decir en mi descargo que dirigir la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 ha sido una gran experiencia de la que me siento muy orgulloso. Con este proyecto conseguimos que sesenta y seis mujeres canarias iniciasen el sueño de vivir una aventura africana y que cuatro de ellas lo hiciesen realidad. Es el momento de agradecer su esfuerzo y colaboración a todas aquellas personas, empresas e instituciones que han confiado en nosotros y a todos lo compañeros de los medios de comunicación que nos han dado su seguimiento para que nuestra experiencia pudiese ser compartida con el gran público.

Como mandan los cánones de la exploración sólo me queda por decir que esto fue lo que ocurrió y disolver oficialmente al grupo con la fórmula, "la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 ha finalizado y todo lo demás ya es historia".

Esta expedición ha estado organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto han colaborado instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también han participado las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

Ángel Alonso es vicepresidente y director de proyectos del Club de Exploración y Aventura de España 1997.

 

Ángel Alonso es vicepresidente y director de proyectos del Club de Exploración y Aventura de España 1997.

 

Lago Maynara, Tanzania, 2 de diciembre

Cumbre en el Kilimanjaro

L a Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 alcanza la cima más alta de África

 

En una ascensión dura, que comenzó a las 23:30 horas del lunes 28, en la que un cielo sin nubes y un fuerte viento del Este propiciaron una noche terriblemente fría, con una temperatura que bajó hasta los 15º bajo cero y una sensación térmica, creada por el viento, que hizo que hubiera picos de bajas temperaturas aún mayores, las "chicas del Kilimanjaro", como ya se las conoce, consiguieron superar todas las dificultades y plantarse en lo más alto de "La Casa de Dios" como lo conocen los masai o "El Monte Blanco" como lo denominan los chaga, nativos cercanos al Kilimanjaro.

Antes de comenzar la ascensión, la Expedición ya recibía su primer golpe, Rosa María Macías no podía afrontar el esfuerzo con garantías al tener unas molestias estomacales que le habían hecho pasar muy malos momentos durante toda la jornada del lunes. Rosa se quedaba en el último campamento y ya sólo quedaban tres chicas para subir... Y lo hicieron... La primera fue Vianney González, que tan sólo empleó seis horas en plantarse en lo alto del cráter. Sandra López y Verónica Díaz, llegaron dos horas y cuarto después, alrededor de las 07:45. Después de reunida la Expedición, todos juntos acometieron el último tramo por la parte superior del volcán del Kilimanjaro, para llegar a su cima más alta conocida como Uhuru Peak (5.896 m) y que en lengua swahili significa Libertad.

Alrededor de las 11:30 hora local tanzana, se inició el descenso hasta el último campamento (4.600 m), para desde allí, ya todos reunidos, bajar a pernoctar, esa misma noche, por debajo de los 3.600 metros. Al día siguiente toda la expedición descendió hasta la puerta de salida del Parque Nacional del Kilimanjaro, conocida como Mweka, donde se hicieron los últimos trámites administrativos con las autoridades de Tanzania y se procedió a la liquidación y disolución de los dieciséis nativos que formaron parte de la expedición, bien como guías, cocineros o porteadores.

Actualmente la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias Kilimanjaro 2005 se encuentra en el Parque Nacional del Lago Maynara y durante las jornada de hoy viernes, mañana sábado y el domingo, recorrerán los Parques Nacionales de Ngorongoro y Serengeti, acompañando a otros miembros de Objetivo: La Luna que se encuentran realizando una filmación por estos lugares. El próximo lunes las chicas disfrutarán de una jornada de descanso en la localidad de Arusha para, esa misma noche, iniciar el viaje que les tiene que hacer llegar a Los Rodeos en la tarde del próximo martes en un vuelo de Iberia procedente de Madrid.

Esta expedición está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también participan las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

Club de Exploración y Aventura de España 1997

Gabinete de Comunicación

 


Barafu Camp (4.600 m), Ruta Machame, Kilimanjaro, Tanzania, 28 de noviembre

Camino del Cielo

La Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005, parte esta noche hacia la cima del techo de África

Después de haber alcanzado, en la tarde de hoy lunes, los 4.600 metros de altura a los que se encuentra el último campamento de la Ruta Machame, el equipo formado por Rosa Macías, Vinnaey González, Verónica Díaz y Sandra López, se encuentra dispuesto para afrontar el asalto final a los 5.896 metros de Uhuru Peak, la cima más alta del Kilimanjaro. Después de una jornada de más de diez horas, y tras apenas cuatro horas de descanso, el equipo femenino de Objetivo: La Luna partirá a las 23:30 horas de esta misma noche, 20:30 hora canaria, para tratar de alcanzar la cumbre alrededor de las 08:00 horas de mañana martes.

La meteorología parece querer respetar la ascensión y, en estos momentos, cuando aún son las 19:45 horas, la noche parece que va a ser tranquila en cuanto a precipitaciones. Aún yendo todo muy bien, la jornada se prolongará hasta, aproximadamente, las 17:00 hora de Tanzania, puesto que la expedición, después de ascender hasta la cumbre, tratará de descender para pasar la noche por debajo de los 3.500 metros.

Aunque acusando el esfuerzo de todos estos días, el grupo se encuentra muy fuerte físicamente y también óptimamente mentalizado para acometer el gran esfuerzo que se les exigirá para las próximas horas.

Esta expedición está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también participan las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

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Barranco Camp (3.950 m), Ruta Machame, Kilimanjaro, Tanzania, 27 de noviembre

Las Nieves del Kilimanjaro

El equipo femenino de Objetivo: La Luna alcanza los primeros glaciares del Kilimanjaro

Aunque la jornada de hoy domingo comenzó con un día soleado, digno de postal, la meteorología se tornó adversa a partir de las dos horas de partida de Shira Camp. El objetivo marcado para la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005, en este día, no era otro que el de subir a 4.500 metros de altura, donde aparecen las primeras lengüetas de hielo y nieve, rebosando por la parte exterior del cráter del Kilimanjaro, para, a continuación, descender hacia otro punto situado a 3.950 metros (Barranco Camp), donde pernoctar y favorecer una aclimatación a la altura evitando riesgos innecesarios.

A pesar de la insistente lluvia, alternada con alguna precipitación de granizo, el equipo integrado por Rosa María Macías, Vianney González, Sandra López y Verónica Díaz, aguantó a la perfección y todo parece indicar que la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 está listo para, en la jornada de mañana lunes, ascender a los 4.600 metros y, si la meteorología lo permite, dar directamente el salto, en la madrugada del lunes al martes, a la cumbre más alta del Kilimanjaro, conocida como Uhuru Peak (5.896 metros) y que, en swahili, significa Pico Libertad.

Ver y pisar las legendarias "nieves del Kilimanjaro" en estos tiempos que corren significa sentirse un auténtico privilegiado. Según algunos estudios dentro de unos quince o, a lo sumo, veinte años, las nieves que inmortalizara Hemingway desaparecerán irremediablemente de las cumbres del símbolo de África y señor de la sabana. Mientras tanto aún queda tiempo para soñar con sus cimas y seguir descubriendo rarezas románticas como la del leopardo congelado cerca de la cumbre, o la de los restos del elefante descubierto a más de 5.000 metros.

Esta expedición está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también participan las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

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Shira Camp (3.800 m), Ruta Machame, Kilimanjaro, Tanzania, 26 de noviembre

Hakuna Matata

El equipo femenino de Objetivo: La Luna continúa su ascensión al Kilimanjaro sin novedad

Ayudada por la ausencia de lluvia, la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias -Kilimanjaro 2005, "pole, pole", en swahili "despacio, despacio", sigue cumpliendo etapas en su ascensión a la cima más alta de África. Esta noche el equipo está descansando a 3.800 metros para mañana seguir progresando sin mayores sobresaltos. Hasta el momento todas las integrantes de la expedición se encuentran en perfectas condiciones y sin dar muestras de cansancio o de mal de altura.

Hay montañas que, por sí mismas, resultan ser algo más que un reto deportivo o una experiencia con un componente más o menos aventurero. El Kilimanjaro es el dueño y señor del paisaje de la zona y, también, un símbolo por excelencia del continente africano. Pero el Kilimanjaro es mucho más... Acometer su ascensión supone ponerse en contacto con la esencia de la filosofía africana... Expresiones en swahili como "hakuna matata", "no hay problema, sé feliz", marcan la dinámica y la forma de entender la vida de las gentes del África Oriental.

"Por muy grande que resulte el problema, todo tiene solución... Y si no la tiene, como la muerte, para que te vas a preocupar... Nadie vive para siempre y la vida es lo suficientemente buena para compartirla con los familiares y amigos, que para qué la vamos a malgastar con cosas que nos preocupan o, sencillamente, no nos hacen felices". En un primer momento se puede frivolizar con estos pensamientos o no entenderlos, pero cuando se lleva unos días conviviendo con estas gentes, el mensaje termina por calar y, al final, puede que todos acabemos aceptando, como repiten los nativos una y otra vez, "que el Kilimanjaro no es problema"...

En cualquier caso la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005, continúa haciendo las cosas muy bien y procura asimilar, en lo posible, la cultura swahili de los chagas de la zona, sin perder la cabeza y teniendo siempre presente que los 5.895 metros de la montaña más alta de África no son para tomárselos "hakuna matata" o, quizás sí... Como hacen los nativos de la zona, a veces lo mejor es saludarse con un "jambo" y luego se ve todo mucho mejor...

Esta expedición está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también participan las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

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Ruta Machame, Kilimanjaro, Tanzania, 25 de noviembre

Comienza la ascensión al Kilimanjaro

La Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias - Kilimanjaro 2005 ha comenzado hoy viernes su ascensión a la montaña más alta de África

Sin apenas descanso, la expedición canaria que llegara en la noche de ayer jueves a las inmediaciones del Kilimanjaro, procedente de Madrid, vía Ámsterdam, ha iniciado a primera hora de hoy su ascensión por la Ruta Machame en una jornada que les tiene que situar a 3.000 metros de altura en un punto conocido como Machame Hut. El recorrido de hoy transcurre a través de una zona selvática en la que, entre otros animales, abundan los leopardos y los búfalos.

Tras unos días de intensos preparativos y de un largo viaje, el equipo femenino de Objetivo: La Luna compuesto por Rosa María Macías, Verónica Díaz, Sandra López y Vianney González, en lugar de descansar, ha preferido aprovechar el buen tiempo que se han encontrado en la zona para avanzar e irle quitando metros a la montaña.

Esta jornada de hoy es muy importante para empezar a poner a prueba las condiciones físicas de las integrantes del grupo y su adaptación a la altura. Además, de terminar la jornada a 3.000 metros de altura, la expedición femenina habrá superado uno de los tramos de mayor penosidad por su exagerada humedad y la abundancia de barro.

La nota destacada de la jornada de ayer, después del viaje por avión, fue la pérdida de equipaje que tras dos horas de gestiones se pudo solucionar y, a continuación, en la ruta por carretera desde el aeropuerto internacional de Kilimanjaro, la expedición se vio detenida por el levantamiento de los cadáveres de cuatro personas que acababan de fallecer en un accidente por una colisión entre tres vehículos.

Esta expedición está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna. En el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Planificación del Cabildo de Tenerife. Además también participan las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Fred Olsen Express, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

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Viernes 18 Nov 2005

 


Ayer jueves en el Hotel Escuela Santa Cruz tuvo lugar la presentación de la primera expedición femenina canaria oficial de la historia. El acto presidido por la Viceconsejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Pilar Parejo, que actuó, según mandan los cánones de la exploración, como Madrina de Honor de la misma, resultó muy sencillo, emotivo y brillante a la vez. El próximo 23 de noviembre cuatro mujeres canarias, Rosa María Macías, Verónica Díaz, Sandra López y Vinnaey González, partirán para el África Oriental como miembros del equipo de Objetivo: La Luna e integrantes de la Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias – Kilimanjaro 2005. Atrás queda un duro camino de pruebas de selección que iniciaron sesenta y cuatro mujeres, dispuestas a vivir una aventura africana, de las que tan sólo ocho llegaron a la fase final que se realizó el pasado 5 de noviembre en el Parador de Las Cañadas del Teide, sede oficial del Club de Exploración y Aventura de España 1997, asociación sin ánimo de lucro organizadora de la actividad.

Ahora ha llegado el momento de que las cuatro seleccionadas demuestren de por qué lo han sido y se enfrenten a una experiencia que les ha llevar por uno de los parajes más filmados y con la mayor concentración de animales salvajes del mundo. Allí les esperará el Kilimanjaro o Uhuru, al que los chagga que habitan en sus laderas conocen como Kilima Ndjaro, que en su lengua bantú significa Monte Blanco, y al que los masai denominan Ngaje Ngai, La Casa de Dios. El Kilimanjaro está situado al noreste de Tanzania, cerca de la frontera con Kenia y tiene dos picos volcánicos que están separados entre sí once kilómetros, pero que quedan unidos por un amplio collado a una altura de unos 4.600 m. El Kibo, con 5.895 m, es el pico más alto y su cima desnuda y helada se conoce como Uhuru Peak, y el Mawensi, cuya cumbre se eleva 5.354 m sobre el nivel del mar. El cráter central del Kibo, de dos kilómetros de anchura y trescientos metros de profundidad, presenta una actividad volcánica continua y está cubierto por una capa de hielo en la que se abren varios cráteres. En las laderas inferiores del macizo se cultiva café y plátano, mientras que a mayores alturas encontramos sucesivamente bosque denso, brezales, vegetación alpina, musgos y líquenes. Los glaciares, en claro y alarmante retroceso, se deslizan hasta una altura aproximada de 4.270 m.

Punto de referencia geográfico de miles de corazones inquietos, el Kilimanjaro ha alentado los sueños de varias generaciones de viajeros y aventureros deseosos de comprobar, por sí mismos, la grandiosa belleza de sus paisajes y entorno. También ha habido quienes se han sentido atraídos por el romanticismo que envuelve su alta cima, en medio de la sabana africana y puede que, por qué no, haya quien sintiéndose arrastrado por el misterio y la leyenda, haya viajado hasta sus estribaciones en busca de las mismísimas Minas del Rey Salomón.

Los europeos no descubrieron el Kilimanjaro hasta 1848. Fue el misionero alemán Johannes Rebmann el primero que lo divisó y su testimonio fue puesto en entredicho por los geógrafos de la época, al considerar imposible la presencia de nieves perpetuas tan cerca de la línea del ecuador. La primera ascensión completa de la que se tiene constancia, la realizaron en 1889 el geógrafo alemán Hans Meyer y el alpinista austríaco Ludwig Purtscheller. Sin embargo, una de las ascensiones más famosas que ha llegado hasta nuestros días la protagonizó en 1937 el escritor estadounidense Ernest Hemingway quien, en su libro Las Nieves del Kilimanjaro, recoge como cerca de la cumbre oeste encontró el esqueleto seco y helado de un leopardo, sin que nadie haya podido explicar hasta la fecha que fue lo que pudo impulsar al felino a subir hasta allí.

Icono de los países africanos de la zona, el Kilimanjaro pertenece por entero a Tanzania desde que el emperador Guillermo de Prusia reclamara a su prima, la reina británica Victoria, que ella poseyera dos montañas (Kenia y Kilimanjaro) y, a consecuencia de eso, Victoria hiciese retrazar dicha frontera.

Dueño y señor del paisaje del África Oriental, el Kilimanjaro se recorta majestuoso en el horizonte y cierra en la lejanía la sabana, sirviendo como telón de fondo a las acacias y a la abundante fauna de la región en todo su apogeo. Cebras, jirafas, elefantes, búfalos, gacelas, ñus, leones, leopardos, guepardos, etc., escenifican el drama diario de la supervivencia, salpicando un paisaje irrepetible que constituye, en sí mismo, uno de los grandes tópicos de África.

La Expedición Femenina Rahn Arauna Canarias – Kilimanjaro 2005, que será realizada por el equipo de Objetivo: La Luna, está organizada por el Club de Exploración y Aventura de España 1997 y patrocinada por Rahn Arauna, y en el proyecto colaboran instituciones como la Dirección General de Deportes, Dirección General de Promoción Turística y Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, y la Consejería de Deportes y Consejería de Turismo y Paisaje del Cabildo de Tenerife. Además de las siguientes empresas colaboradoras, Grupo Rahn, Montblanc, Fotocentro.com, Líneas Fred Olsen, Base: Deportes Salud, Viajes Bitácora, Parador de Las Cañadas del Teide (Sede Oficial) y Real Aeroclub de Tenerife.

La experiencia tiene previsto su comienzo para el 23 de noviembre y se espera que concluya hacia el 6 de diciembre. Las personas que lo deseen podrán seguir el desarrollo de la Expedición por internet, a través de las páginas web www.objetivolaluna.com y www.clubexploracion.org, y para más información, se pueden dirigir al correo electrónico kilimanjaro2005@objetivolaluna.com ó al teléfono 651 37 39 31.

El Kilimanjaro es una de las montañas más frecuentadas del mundo y, aunque no es una montaña que requiera de grandes conocimientos técnicos, no es tampoco una cima fácil. A su gran diferencia de nivel y su importante altura, se une una climatología muy cambiante que, de hecho, hacen que de los 120.000 excursionistas que cada año emprenden su ascensión, tan sólo 7.000 consigan alcanzar la cumbre.

Para ascender al Kilimanjaro existen seis itinerarios, perfectamente definidos, que adquieren el nombre del poblado del que parten. La ruta más clásica y sencilla es la Marangu. Es tan frecuentada que también se conoce con el nombre de Coca-Cola Route. Sin embargo, la Expedición Femenina tratará de ascender por la ruta Machame, sin duda una de las más bellas, muy poco frecuentada y que exige cierta prudencia para superar el tramo rocoso del Barrasco Wall. Esto último, unido a que la experiencia se realizará al final de una de las épocas de lluvia, dotará a la Expedición de un pequeño grado de dureza que la hará, sin duda, mucho más interesante.

Si todo transcurre según lo previsto, dentro de unos días el Kilimanjaro añadirá una pequeña referencia a su legendaria y ya dilatada historia. En sus páginas anotará unas líneas que harán referencia a un pequeño grupo de mujeres que integraron la primera expedición canaria de la historia y que, con la humildad y la responsabilidad necesarias para la ocasión, consiguieron recorrer el camino que les llevó a la cumbre más alta de África.

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